La terapia conductual cognitiva centrada en la ansiedad puede ayudar a los niños de otras maneras

Resultados de un metanálisis publicado en el Revista de trastornos de ansiedad sugirió que la terapia cognitivo conductual (TCC) que se enfoca en la ansiedad pediátrica tenía beneficios que se generalizaban a otras áreas de la vida, como las habilidades sociales y los síntomas depresivos.

Aunque la reducción de los síntomas de ansiedad es un objetivo central de este tipo de TCC, los autores propusieron que lo más importante son las mejoras en el funcionamiento general de un niño.

Los autores buscaron en las bases de datos PsychInfo y Medline ensayos controlados aleatorios en inglés de TCC centrada en la ansiedad que informaron resultados secundarios, en los cuales los participantes tenían <19 años y tenían un diagnóstico primario de ansiedad. El tratamiento tenía que ser presencial y la calidad del estudio se evaluó con la Medida de evaluación de ensayos clínicos.

Se incluyeron un total de 42 estudios, aunque no todos los estudios se incluyeron en cada análisis de resultados secundarios. Estos análisis incluyeron síntomas comórbidos; funcionamiento general; y funcionamiento familiar, social y académico. Los autores codificaron la participación de los padres como ausencia o poca participación, participación moderada, alta participación o tratamiento mediado por los padres.

Los análisis revelaron que el tamaño del efecto del tratamiento era comparable al de la TCC genérica. El tratamiento pareció tener el mayor efecto sobre el funcionamiento general y también redujo los síntomas depresivos y las conductas de externalización (p. Ej., Ira).

El efecto de la participación de los padres varía según el dominio. Para los síntomas de ansiedad, una mayor participación de los padres parecía no tener un efecto significativo, pero la participación tuvo un efecto generalmente positivo en el seguimiento.

La competencia social no pareció cambiar desde el inicio hasta la conclusión, pero en el seguimiento, se informó una mayor competencia social, lo que sugiere, tal vez, que este tipo de mejora tarda más en emerger. La participación de los padres no pareció beneficiar los resultados de la competencia social.

Los autores advirtieron que los tamaños del efecto pueden haberse sobreestimado, ya que no se puede descartar el sesgo de publicación.

Referencia

Kreuze L, Pijnenborg G, de Jonge Y, Nauta M. Terapia cognitiva conductual para niños y adolescentes con trastornos de ansiedad: un metaanálisis de resultados secundarios. J Trastorno de ansiedad. 2018; 60: 43-57.

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