Los niveles bajos de testosterona se relacionan con la ansiedad social en niños con síndrome de Klinefelter

La prevalencia de ansiedad social alta en niños con 47, XXY (síndrome de Klinefelter) puede deberse a niveles más bajos de testosterona, según un estudio publicado en Más uno. Este hallazgo sugiere que los médicos deben controlar la ansiedad entre las personas con deficiencia de testosterona y XXY.

Este estudio incluyó a 20 niños con 47, XXY cuyas edades oscilaban entre 8 y 19 años, así como 25 participantes de control no clínicos con una edad promedio similar (F[1,43]= 0.15; PAGS = .69). Entre aquellos con 47, XXY, el aumento de la ansiedad social se asoció significativamente con la disminución de los niveles de testosterona medidos a través de la saliva. Esta asociación fue fuerte y no mostró dependencia del desarrollo puberal o la edad. De manera similar, un alto nivel de testosterona se correlacionó fuertemente con niveles más bajos de ansiedad social (r = -0.64) independientemente del desarrollo puberal o la edad. Las habilidades cognitivas sociales, por otro lado, no mostraron asociación con los niveles de testosterona salival.

Ningún individuo en este estudio había usado previamente suplementos de testosterona. Todos los participantes con un cromosoma X adicional fueron reclutados después del diagnóstico prenatal (50%) y por otros medios, como grupos de apoyo, derivaciones o llamadas a participantes del estudio (50%). Las expresiones faciales y la toma de perspectiva se evaluaron mediante pruebas cognitivas, mientras que la ansiedad social se midió mediante cuestionarios autoinformados.

Los investigadores del estudio concluyen que «los niveles más bajos de testosterona podrían contribuir a una alta ansiedad social en 47, XXY, lo que sugiere que la ansiedad debe controlarse en los niños puberales con XXY que presentan deficiencia de testosterona. Esto debe hacerse además de explorar la terapia cognitivo-conductual o los tratamientos psicofarmacológicos dirigidos a la ansiedad, que se basan más en la evidencia. En contraste, los niveles de testosterona no se asociaron con el funcionamiento cognitivo social, lo que sugiere que otros mecanismos están generando vulnerabilidades en este dominio «.

Referencia

van Rijn S. Testosterona salival en relación con la cognición social y la ansiedad social en niños y adolescentes con 47, XXY (síndrome de Klinefelter) [published July 23, 2018]. Más uno. doi: 10.1371 / journal.pone.0200882

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