Capacidad elevada de síntesis de dopamina observada tanto en bipolar como en esquizofrenia

La disfunción de la dopamina subyace a la fisiopatología de la psicosis tanto en el trastorno bipolar como en la esquizofrenia, según un estudio realizado por Sameer Jauhar, MRCP del Departamento de Estudios de Psicosis, Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College, Londres, Inglaterra, y colegas publicados en JAMA Psychiatry.

La capacidad de síntesis de dopamina se elevó significativamente en ambos trastornos, lo que sugiere un posible objetivo farmacológico novedoso para el trastorno bipolar y la esquizofrenia en este estudio transversal de tomografía por emisión de positrones (PET) de casos y controles.

Los investigadores reclutaron pacientes de los servicios de psicosis del primer episodio en el centro de Londres, Reino Unido, e incluyeron 60 sujetos en el estudio: 22 con psicosis bipolar, 16 con esquizofrenia y 22 controles. De los pacientes con psicosis bipolar, 18 eran antipsicóticos sin tratamiento previo o no, al igual que 14 de los pacientes con esquizofrenia.

Todos los participantes se sometieron a fluorodihidroxifenil-L-alanina ([[18 añosF]-DOPA) PET scan para evaluar la capacidad de síntesis de dopamina. Las medidas clínicas incluyeron la Escala de Síndrome Positivo y Negativo, la Escala de Clasificación de Manía Joven y la Evaluación Global de Funcionamiento.

Capacidad de síntesis de dopamina estriatal (Kicer) fue significativamente elevado tanto en el grupo bipolar como en el grupo de esquizofrenia en comparación con los controles, pero no hubo diferencias significativas entre los grupos bipolar y esquizofrenia. Además, Kicer mostró una correlación positiva significativa con la gravedad de los síntomas psicóticos positivos. En el grupo combinado de esquizofrenia bipolar, Ki elevadocer explicó el 27% de la varianza en los síntomas psicóticos, y en el grupo bipolar explicó el 36%. Esta relación no se observó solo en el grupo de esquizofrenia, pero esto puede deberse a la falta de poder o la inclusión de pacientes con una mayor duración de la enfermedad.

Una posible limitación del estudio fue la falta de un grupo de control del trastorno bipolar no psicótico. El estudio tampoco fue diseñado ni desarrollado para detectar una diferencia entre la psicosis bipolar y la esquizofrenia. Aunque un pequeño número de personas tomaban medicamentos antipsicóticos, que pueden tener efectos sobre la dopamina, Kicer permaneció significativamente elevado incluso cuando el análisis se restringió a pacientes que eran antipsicóticos sin tratamiento previo o sin tratamiento previo.

Los investigadores concluyeron que la regulación de la síntesis de dopamina es un objetivo farmacológico potencial tanto para el trastorno bipolar como para la esquizofrenia.

Referencia

Jauhar S, Nour MM, Veronese M, et al. Una prueba de la hipótesis transdiagnóstica de dopamina de la psicosis utilizando imágenes tomográficas de emisión de positrones en el trastorno afectivo bipolar y la esquizofrenia [published online October 11, 2017]. JAMA Psychiatry. doi: 10.1001 / jamapsychiatry.2017.2943

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