El trastorno bipolar, el trastorno límite de la personalidad pueden representar el mismo trastorno

El trastorno límite de la personalidad (TLP) y el trastorno bipolar (TB) afectan a aproximadamente un 1,6% y un 2,6% de los adultos estadounidenses, respectivamente; ambas enfermedades son graves y están asociadas con una discapacidad significativa.1,2 Por lo general, coexisten y comparten ciertos síntomas, incluida la impulsividad y la inestabilidad emocional. Dadas estas características superpuestas, puede resultar difícil para los médicos diferenciar entre los dos trastornos.

Los resultados de algunos estudios apoyan la “hipótesis del espectro bipolar”, que postula que tanto el TLP como el TB reflejan expresiones alternativas del mismo trastorno subyacente.3-7 Los defensores de este concepto creen que el TLP debería reclasificarse como parte del espectro bipolar. Otra investigación sugiere que son trastornos diferentes basados ​​en variaciones significativas en el curso de la enfermedad, antecedentes familiares, fenomenología y respuesta al tratamiento.

Determinar si el TB y el TLP «son 2 formas del mismo trastorno o 2 entidades independientes es importante porque la respuesta puede ayudar a guiar la investigación futura sobre la etiología y el tratamiento de estos síndromes clínicos», escribieron los investigadores en un estudio publicado en Revista de psiquiatría clínica.8 Una forma de abordar esta pregunta «es investigar su estructura latente, es decir, si la forma en que sus síntomas se agrupan se explica mejor por 1, 2 o posiblemente más variables latentes». Si la PA y el TLP son trastornos diferentes, se esperaría que sus síntomas fueran manifestaciones de dos o más de estas variables, y si son el mismo trastorno, los síntomas deberían ser manifestaciones de las mismas variables.

Para explorar esta pregunta, investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York y el Hospital Universitario de Alava-Santiago en España examinaron datos de una muestra representativa a nivel nacional de adultos estadounidenses (n = 34,653) de la Encuesta Epidemiológica Nacional sobre Alcohol y Condiciones Relacionadas (NESARC). Con base en esta información, realizaron un análisis factorial exploratorio (EFA) y un análisis factorial confirmatorio (CFA) de 25 síntomas (9 síntomas de TLP, 9 síntomas de depresión y 7 síntomas de manía).

Este estudio es el primero de su tipo en utilizar estos métodos para explorar los vínculos entre TLP y BD. Entrevistadores capacitados evaluaron a los participantes para cada trastorno según los criterios del DSM-IV.

Los resultados demuestran que un modelo de 3 factores proporcionó un ajuste excelente para la estructura latente de los síntomas de DBP y DB tanto en la EFA (error cuadrático medio de aproximación [RMSEA] = 0,017, índice de corrección comparativo [CFI] = 0,997) y el CFA (RMSEA = 0,024, CFI = 0,993). Los hallazgos para cada factor fueron los siguientes:

  • Factor 1 (DBP) cargado en los 9 síntomas de DBP.
  • El factor 2 (depresión) se cargó en 8 síntomas de depresión.
  • Factor 3 (manía) cargado en 7 síntomas de manía, así como el síntoma de agitación psicomotora de la depresión
  • Las correlaciones entre los factores TLP y Depresión (r = 0.328) y entre los factores TLP y Manía (r = 0.394) fueron más bajas que la correlación entre los factores Depresión y Manía (r = 0.538).

“El patrón de correlaciones por pares entre los 3 factores es consistente con la presentación clínica de 2 síndromes (depresión y manía) que pueden caracterizarse como una entidad psiquiátrica unitaria (trastorno bipolar) y un tercer síndrome (trastorno límite de la personalidad) que a menudo es comórbido con trastorno bipolar ”, según el periódico. “Los hallazgos convergen en sugerir que el trastorno bipolar y el trastorno límite de la personalidad son patologías superpuestas pero diferentes”, y que una mayor gravedad en una dimensión puede aumentar las probabilidades de experimentar síntomas en una de las otras tres dimensiones.

Estos hallazgos se alinean con resultados anteriores que indican una variación genética compartida entre BD y BPD, así como factores de riesgo ambientales compartidos, como la pérdida de los padres en la infancia, varios tipos de trauma temprano y un entorno familiar disfuncional. En investigaciones futuras, los estudios de gemelos posiblemente podrían cuantificar el grado en que estos factores se superponen en los dos trastornos. Los presentes resultados también son consistentes con la observación de que ciertas estrategias de tratamiento pueden ser efectivas en ambos trastornos.

Los investigadores señalan varias limitaciones del estudio. Primero, los criterios de diagnóstico se basaron en el autoinforme de los participantes y no fueron confirmados por otras fuentes. La muestra también se limitó a los adultos que viven en la comunidad, por lo que los datos no se aplican a los adolescentes o poblaciones especiales como las personas encarceladas. Además, el DSM-5 aún no se había lanzado en el momento en que se diseñó el estudio, por lo que los criterios de diagnóstico se basaron en el DSM-IV.

“Estos hallazgos pueden servir para informar los esfuerzos en curso para refinar la nosología psiquiátrica existente y para sugerir nuevas vías para la investigación etiológica y de tratamiento”, concluyeron. “Los estudios de neuroimagen, epidemiológicos genéticos y longitudinales pueden ayudar a proporcionar información complementaria sobre la relación entre” BPD y BD.

Referencias

  1. Instituto Nacional de Salud Mental. Trastorno límite de la personalidad. www.nimh.nih.gov/health/statistics/prevalence/borderline-personality-disorder.shtml. Consultado el 28 de noviembre de 2017.
  2. Instituto Nacional de Salud Mental. Trastorno bipolar entre adultos. www.nimh.nih.gov/health/statistics/prevalence/bipolar-disorder-among-adults.shtml. Consultado el 28 de noviembre de 2017.
  3. Wilson ST, Stanley B, Oquendo MA, Goldberg P Zalsman G, Mann, JJ. Comparación de la impulsividad, la hostilidad y la depresión en el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar ii. Psiquiatría de J Clin. 2007; 68 (10): 1533-1539.
  4. Benazzi F. ¿Una relación entre el trastorno bipolar II y el trastorno límite de la personalidad? Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2008; 32 (4): 1022-1029. doi: 10.1016 / j.pnpbp.2008.01.015
  5. Gunderson JG, Daversa MT, Grilo CM, et al. Predictores de resultados a 2 años para pacientes con trastorno límite de la personalidad. Soy J Psiquiatría. 2006; 163 (5): 822-826.
  6. Paris J, Gunderson J, Weinberg I. La interfaz entre el trastorno límite de la personalidad y los trastornos del espectro bipolar. Compr Psiquiatría. 2007; 48 (2): 145-154. doi: 10.1016 / j.comppsych.2006.10.001
  7. Gunderson JG, Stout RL, Shea MT, et al. Interacciones del trastorno límite de la personalidad y los trastornos del estado de ánimo durante 10 años. Psiquiatría de J Clin. 2014; 75 (8): 829-834.
  8. de la Rosa I, Oquendo MA, García G, et al. Determinar si el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar son expresiones alternativas del mismo trastorno: resultados de la Encuesta Epidemiológica Nacional sobre el Alcohol y Condiciones Relacionadas. Psiquiatría de J Clin. 2017; 78 (8): e994-e999.

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