La cognición social puede moderar la neurocognición, el funcionamiento comunitario en el trastorno bipolar

La cognición social puede moderar la influencia de la neurocognición en el funcionamiento de la comunidad en pacientes con trastorno bipolar, según una investigación publicada en el Revista de trastornos afectivos.

Los investigadores evaluaron la neurocognición, la cognición social y el funcionamiento comunitario en 200 individuos con trastorno bipolar y 49 controles sanos. La neurocognición se evaluó mediante 10 pruebas en 7 dominios, que incluyen velocidad de procesamiento, atención y vigilancia, memoria de trabajo, aprendizaje verbal, aprendizaje visual, razonamiento y resolución de problemas y cognición social. La cognición social se midió con una subprueba de manejo de las emociones de la evaluación de neurocognición. El funcionamiento de la comunidad se evaluó utilizando el Programa de Evaluación de Discapacidad de la Organización Mundial, un cuestionario que mide la gravedad de la discapacidad en varios dominios, incluidos el autocuidado y la participación en la sociedad.

Los pacientes con trastorno bipolar obtuvieron peores resultados en los dominios neurocognitivos de velocidad de procesamiento (PAGS = .001), atención (PAGS = .001), aprendizaje verbal (PAGS = .04) y neurocognición global (PAGS = .03) en comparación con controles sanos. Además, el trastorno bipolar se asoció con un peor rendimiento en el compuesto de cognición social (PAGS = .05) y el funcionamiento de la comunidad (PAGS <.001). Los investigadores no encontraron una influencia predictiva significativa de la neurocognición en el resultado funcional en la muestra bipolar. Sin embargo, se descubrió que la cognición social tiene efectos moderadores: en pacientes con mala cognición social, una mejor neurocognición se asoció con un mejor funcionamiento de la comunidad (PAGS = .01). No se observó el mismo efecto en pacientes con buena cognición social (PAGS = .13)

Los investigadores observaron que el pequeño tamaño del grupo de control y el análisis de subtipo limitado del estado funcional limitaban la generalización de los datos. Sin embargo, estos hallazgos indican un efecto modulador significativo de la cognición social sobre la neurocognición y el funcionamiento comunitario en el trastorno bipolar y, por lo tanto, pueden ser relevantes para valorar el tratamiento en pacientes con diferentes niveles de cognición social.

Referencia

Ospina LH, Nitzburg GC, Shanahan M, et al. La cognición social modera la relación entre la neurocognición y el funcionamiento comunitario en el trastorno bipolar. J de Aff Dis. 2018; 235: 7-14.

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